La Tríada: Confianza, Perspectiva y Disciplina
La confianza es una actitud pasiva, como se supone que debe ser la roca sólida que nos sirve de apoyo.
Pero no hemos venido aquí solo a aguantar pasivamente tempestades.
Por eso ahora sumo a mi vocabulario preferido la palabra PERSPECTIVA, pues ella nos mostrará la justa medida de los eventos, eliminará todos los pequeños dramas de nuestra vida permitiéndonos enfocar atención y energías en las cosas que más importan, y nos permitirá diagramar la ruta que queremos caminar en los años que nos quedan por vivir.
Y una vez que hayamos hecho eso, entra en acción la tercera palabra clave: DISCIPLINA.
Disciplina para sentarse a planificar, disciplina para hacer cada día lo que esa planificación nos exige, disciplina para mantener el rumbo, aunque los vientos cambien.
El arte de ajustar las velas
Como marineros expertos que saben que en algunas ocasiones se puede pelear contra la tormenta y resistirla, mientras que en otras esa actitud no es la más sabia, pues los vientos solo arrancarán los mástiles y romperán nuestras velas si les ponemos resistencia.
Debemos aprender a ajustar velas, timones, pesos y contrapesos, de acuerdo con como las circunstancias lo exijan, mientras mantenemos el curso general de nuestra ruta para poder llegar al final hasta el puerto para donde originalmente zarpamos.
Esa es mi idea de una vida bien vivida. Construirla es mi tarea diaria.