
Tus hijos vinieron a vivir su vida, no la tuya
Los hijos despiertan el amor más intenso y el miedo más profundo. Pero en algún punto confundimos amarlos con dirigirlos. Este artículo va sobre esa línea.

Los hijos despiertan el amor más intenso y el miedo más profundo. Pero en algún punto confundimos amarlos con dirigirlos. Este artículo va sobre esa línea.

Para el trabajo de padre no hay más escuela que la vida y ella me ha venido enseñando la importancia de reconocer que cada etapa en el crecimiento de nuestros hijos es diferente, y el “éxito” que se logre en cada una (¡lo que sea que eso signifique!), dependerá de que tan bien podamos ajustar nuestro accionar a cada nuevo nivel.