Ya no una, sino tres palabras clave

Debemos aprender a ajustar velas, timones, pesos y contrapesos, de acuerdo con como las circunstancias lo exijan, mientras mantenemos el curso general de nuestra ruta para poder llegar al final hasta el puerto para donde originalmente zarpamos. Esa es mi idea de una vida bien vivida. Construirla es mi tarea diaria y es el tipo de vida que les deseo a todos ustedes.