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Siete reglas de oro para trabajar desde casa

Trabajar desde la casa es un cambio importante comparado con el trabajo en una oficina, y como todo, tiene ventajas y desventajas.

Entre las ventajas es que tenemos la posibilidad de concentrarnos mejor,  pues las posibles interacciones con otras personas son menos frecuentes y más controlables.

También disminuye el tiempo que dedicamos a acicalarnos pues el ambiente es mucho más íntimo que en una oficina llena de otras personas.

Disminuye el tiempo que invertimos en trasladarnos hacia y desde el trabajo, así como los gastos de transporte público o depreciación de vehículo y comida en restaurantes.,

trabajando desde la casa

La principal y más importante desventaja es que a menos que podamos desarrollar un alto grado de disciplina, es mucho más fácil distraerse en otras actividades que no tienen relación con nuestro trabajo. Asimismo, se deben desarrollar habilidades para coordinar y hasta dirigir el trabajo de otras personas de forma remota. Este no es el final del trabajo en equipo, pero esa coordinación es distinta desde lejos que cuando se esta en la misma oficina.

Después de varios años de trabajo remoto he desarrollado una serie de rutinas que me han permitido continuar obteniendo los resultados buscados a pesar de que solo visito la oficina central unas pocas veces al año.

En vista de que esta pandemia por la que estamos atravesando en estos momentos ha forzado a varias personas a trabajar desde casa, aquí les comparto las que a mi juicio son las más efectivas formas de mantener el enfoque y los resultados a pesar de este cambio. 

1.- Mantenga un horario. Puede y hasta tal vez deba ser más flexible que el que tendría en una oficina, pues de hecho esa es una de las más grandes ventajas. En mi caso comienzo aproximadamente a las 8:30 de la mañana y entre 10:30 y 11:00 salgo por una caminata de 20 minutos. Luego retomo el trabajo hasta aproximadamente las 12:30 o 1:00 pm donde hago una pausa para el almuerzo que se extiende por aproximadamente dos horas. Luego retomo las actividades hasta alrededor de las 7 de la tarde y hasta ahí llego, pues cuando recién comenzaba a trabajar remoto trabajaba sin parar hasta las 9 o 10 de la noche todos los días. Hoy me preocupo más de dedicarle algún tiempo a la familia, por lo que me obligo a parar alrededor de las 7 y no toco nada más hasta el día siguiente.

En el otro extremo el riesgo es que ante la falta de jefes o de la presión social de sus compañeros de oficina, gradualmente vaya haciendo menos y menos hasta que los resultados comiencen a sufrir. Los dos extremos son malos.  

No se olvide de la flexibilidad que debe guardar, por lo que, si un día debe empezar más temprano o si no pudo hacerlo hasta después de la hora deseada, no se preocupe, ajuste y compense si puede, pero sin la carga de remordimiento que muchas veces acompaña a esos “errores”.

2.- Defina un espacio, de acuerdo con su propia realidad, para desarrollar su trabajo. Hacerlo en el sofá frente a la pantalla de televisión es una receta para el desastre.  Dedicar una habitación solo para eso es lo ideal, pero también puede ser una esquina de la mesa del comedor o un espacio en alguna mesa del jardín. De cualquier forma, el mantener ese espacio dedicado a esas actividades le ayudará a concentrarse cuando este haciéndolas y le dará a su trabajo una faceta de seriedad que algunas veces tiende a disminuir cuando se trabaja desde casa.

Además, ese espacio representa una ventaja logística pues tendrá a su alcance y de inmediato, todas las herramientas que necesita para trabajar normalmente, disminuyendo el tiempo perdido buscándolas por toda la casa.

 

3.- Defina los limites con claridad y de manera amable pero enfática recuerde esos limites cada vez que sea necesario a los familiares o las otras personas con las que convive. Es fácil creer que al estar en la casa esta como de vacaciones y terminar tratando el martes con la misma actitud casual de los domingos. Usted necesita concentrarse en su trabajo, ya sea que lo haga en una oficina o desde su casa, y mientras mejor lo comprendan sus familiares o amigos será más evitar ser distraído por pequeñas violaciones a esos límites.

4.- Arréglese de manera mas cuidadosa de lo que lo haría si no fuera a trabajar. Tal vez no sea necesario arreglarse tanto como si fuera a la oficina, pero pijamas y boxers están absolutamente fuera de lo recomendado.

5.- Revise y ajuste su nivel de conectividad de acuerdo con sus necesidades. Si el trabajo que usted hace demanda un gran nivel de interacciones frecuentes vía conferencias con colegas o clientes, asegúrese de tener buen nivel de conexión pues no hay nada más frustrante que una reunión donde se invierte más tiempo peleando con la tecnología que en el trabajo por el cual se convocó a la reunión. Igual consejo aplica para el equipo con el que trabaja, ya sea teléfono, computadora o tablet. Hacer un esfuerzo ahora para asegurar tener tecnología actualizada y hardware en buen estado valdrá la pena más adelante.

6.- Desarrolle su propio set de indicadores que le garanticen que no pierde el rumbo esperado y que le avisen fuerte y claro cuando eso comience a suceder. En mi caso yo coordino con cada miembro de mi equipo una vez a la semana y tengo que establecer contacto con por lo menos dos prospectos y un cliente diariamente. Llevamos un comparativo semanal de lo proyectado (lo que dijimos que íbamos a hacer) versus lo logrado (lo que realmente hicimos) en las actividades de marketing digital que desarrollamos y en la generación de nuevo contenido.

7.- Marketing personal. Esto solo aplica a los que trabajan como empleados, pues en todo empleo hay un juego político que solo el que no sabe como jugarlo tiende a ignorarlo, y por lo general esa persona termina resentida diciendo que no le reconocen su trabajo y otros siempre se llevan los ascensos y la gloria. Ese juego es ya difícil estando presente todos los días en su trabajo, pero se vuelve mucho más complicado cuando no se está físicamente presente en la oficina con los otros tomadores de decisiones. No permita que su persona, su nombre y sus aportes se vuelvan invisibles. Asegúrese que las personas que deben estar al tanto de sus esfuerzos y de sus resultados permanezcan al tanto. Busque siempre otras formas de colaborar con a la causa común, aunque estas caigan fuera de la descripción formal de su puesto. Aporte, colabore, aporte un poco más y luego vuelva a colaborar.

En resumen, la idea principal que deseo comunicar es que trabajando desde casa es perfectamente posible lograr un nivel de desempeño igual o mejor que haciéndolo desde una oficina, pero hay que tomar ciertas medidas y precauciones específicas para que esto se logre. 

Les deseo mucha salud y mucha paz en estos días de cambios. 

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