Si este fuera mi último día aquí

Si este fuera mi último día antes que me tiren a la fosa,

si hoy supiera que vivo mis últimas horas antes de partir,

sabiendo que puedo hacer absolutamente cualquier cosa,

sin tener que pagar ningún precio, pues ya no voy a vivir,

pediría primero una pizza Titos, pan de ajo y una Port Royal

dos bolsas de zambos salsa verde, un arroz chino mediano,

un pollo de los negritos con tortilla, enfrente del seguro social,

y una o dos rosquillas en miel, así, como si fuera algo cotidiano.

Pediría dos horas más con mi viejo, para contarle como me ha ido,

para decirle que todo va saliendo bien, que vamos firmes avanzando,

y que, así como él me lo advirtiera, no todos los planes me han salido,

y hemos tenido que replantear el camino, muchas veces adivinando.

Pediría una hora con mi hijo, dentro de tres décadas en el futuro,

para poder verlo tranquilo, viviendo una vida feliz y completa  

y comprobar con mis ojos que no es necesario un corazón duro

para poder alcanzar los más altos niveles de éxito en este planeta.

Pediría una hora con mi mamá, a la que nunca he llamado así,

para decirle sin que se me atoren las palabras en la garganta,

que la quiero mucho, que sin su ayuda no estuviéramos aquí,

y que no sé porque la palabra mamá siempre se me atraganta.

Pediría una hora con mi hija, si pudiera treinta años el reloj adelantar,

para poder decirle con sonrisa pícara y desde el fondo de mi corazón,

que yo siempre estuve seguro de que todos esos éxitos iban a pasar,

pues una mujer tan fuerte, bonita e inteligente, nace una en un millón.

Pediría una hora con Silvio, de quien disfruto su música y su letra como pocas,

para platicar sobre la vida, los pecados, los sueños, las caídas y las aspiraciones,

para decirle que yo también decidí hablar de cosas imposibles, de cosas locas,

pues que vida habríamos vivido sin tratar de ayudar a las futuras generaciones. 

Y el tiempo restante lo pasaría con Karelia, la mujer con quien siempre soñé,

la que me canceló el derecho a muchas cosas que disfrutaba antes de casarme,

para darme a cambio la vida más feliz y completa de lo que alguna vez esperé,

y poder decirle que ni en tres vidas le podría pagar todo lo que ella llegó a darme. 

2 thoughts on “Si este fuera mi último día aquí”

  1. David F. Barraza

    Hey, hay que tomar esa oportunidad, al solo darnos cuenta que eso se puede hacer y sin consecuencias negativas, hay que agendar ese día para cuanto antes y porque no hoy mismo!!!
    Me encanto, gracias.

    Espero que todo vaya bien, por USA.

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