El mito del retiro a los 60
No hay razón alguna por la que alguien de 60 piense que ya va siendo hora de cerrar este emprendimiento llamado vida.
De hecho, me atrevo a advertirles que lo piensen muy bien, pues después ni van a saber qué hacer si se “retiran” tan temprano.
Del aprendizaje a la maestría
Los invito mejor a replantear su percepción y comenzar a ver esos 20 o 30 años que aún tienen por vivir como una gran oportunidad, en donde podrán experimentar cosas nuevas, más arriesgadas, ya sin peligro de perjudicar a nadie, pues sus descendientes ya están a cargo de sus propias vidas, y si terminan estrellándose por andar de inventores, serán solo ustedes los que sufran las consecuencias.
Y para todos nosotros, muchachitos aun en los 50s y 40s, mi invitación es a que se relajen, disfruten el viaje, miren hacia los lados, hagan pausas continuamente, no se aceleren, que tenemos aún media vida por vivir.
No hay nada que deseen lograr y que no puedan por tener “poco tiempo”. Mírenlo como otro comienzo, con un cuerpo no tan nuevo, pero compensado con creces por una madurez y experiencia que les da mucha ventaja versus los más jóvenes.
¿Y qué puedo decir sobre los todavía menores, 30s, 20s y menos? Hermanos, ustedes pueden experimentar y meter la pata cuantas veces quieran por los próximos diez años, sin que eso signifique nada en el largo plazo de sus vidas. Es más, los invito a hacerlo, constantemente. El aprendizaje que seguramente obtendrán de eso valdrá más que todos sus títulos y diplomas.
Si su corazón todavía le susurra algún sueno no cumplido y tiene 70 años o menos, póngase las pilas, que el tiempo sigue estando de su lado.