Lo que les deseo en el 2019 (video)

Con todo lo que prefiero escribir, decidí mejor decirles lo que les deseo en este año nuevo. Con mis mejores intenciones, aquí les comparto:

 

Se fue el 2018, tan rápido como comenzó

Buen año, fue en general un gran gusto

Y aunque la enfermedad, por un ratito me atrapó

Que sería la vida, sin uno que otro susto

 

Y así empieza otro ciclo de traslación

Un año más de vida, de oportunidad, de avance

Nuestros sueños nos llaman, exigen atención

Todos son válidos, dinero, fama o romance

 

Vaya a buscarlos, usted tiene que hacer su parte,

Pocas cosas llegan solas, olvídese de la suerte

Mejor planifique y trabaje, que la vida es un arte

Apúrese, que no sabemos cuándo nos visitará la muerte

 

Por eso el mejor regalo es el hoy, el aquí y el ahora,

Sacúdase la pereza y el miedo, firme hacia adelante,

Empiece con lo que tiene, con una actitud cazadora

Y no se distraiga, enfóquese en lo más importante

 

Mis deseos, es que logre usted muchos avances

Solo defina lo que desea, muy claramente

Luego trabaje sin dudas, a pesar de los percances

Y disfrute cada paso, celebrándolos intensamente

¡¡SALUD!!

La corriente del tiempo

fastslow

Como siempre ocurre, este año vino y se fue muy rápidamente. Recuerdo claramente la navidad del 2017 y todas las expectativas para este año, y en dos parpadeos aquí estoy, evaluando los avances logrados y planificando el 2019. Aunque los pasados 365 días parece que volaron, al verlos en más detalle, estuvieron tan llenos de eventos, cambios, problemas y celebraciones, que da la sensación de que hubiera pasado más de un año.

En realidad, puedo decir lo mismo de toda mi vida, en la que los días y las semanas parecen durar minutos, pero al ver más en detalle los años y hasta las décadas pasadas, están tan llenas de eventos, que me dejan con la sensación de que el tiempo se mueve muy lentamente.

Por lo anterior me doy cuenta de que todos nosotros estamos inmersos en una corriente del tiempo que avanza a dos velocidades. En la superficie se mueve muy rápido, en lo profundo se mueve lentamente, y de aprender a movernos acorde con cada una, depende cuanto avancemos en la vida.

En la superficie, en el día a día, en el corto plazo, necesitamos movernos rápidamente, pues el ritmo del tiempo vuela a ese nivel. No deje para mañana lo que puede hacer hoy, ni siquiera deje para más tarde lo que puede hacer ahora. Por supuesto que es necesario planificar, no estoy diciendo aquí que brinque como loco de actividad en actividad. Pero una vez planificado, hágalo en tiempo y forma, sin excusas. También hay que moverse muy rápidamente para atender los imprevistos que siempre vendrán. Haga esa llamada, mande ese correo, vaya a hacer esa visita, en el momento en el que sea necesario hacerlo, y ni un minuto más tarde. En esta corriente rápida la palabra clave es URGENCIA y es la que nos permite alcanzar los pequeños logros diarios, semanales y anuales.

De manera simultánea, un poco más abajo, va otra corriente que se mueve muy lentamente, y es esa la que nos llevará a alcanzar los grandes logros de nuestra vida. Las palabras clave en esta corriente son CONSTANCIA y PACIENCIA.

Constancia, para mantenerse en el camino trazado, por el tiempo que sea necesario, pues este nivel de logros requerirá de esfuerzos sostenidos por quinquenios, algunos más grandes tomarán décadas y los que tienen que ver con el legado que dejaremos a las futuras generaciones, deberán desarrollarse a lo largo de toda nuestra vida.

Paciencia, para esperar la llegada de los frutos buscados sin desmotivarse, pues estos por lo general vienen muy lentamente, tanto, que nos parecerá que no nos hemos movido mucho, hasta que veamos hacia atrás y nos sorprendamos de todo lo avanzado. El mayor peligro que corremos es sacrificar las grandes satisfacciones del largo plazo por las pequeñas del corto, y cuando eso se hace es usualmente debido a la falta de paciencia.

Por lo tanto, es importante planificar lo que queremos alcanzar (en nuestras vidas en general y en el 2019 en específico), es necesario además actuar con rapidez y diligencia en las pequeñas cosas, y es necesario por último mantener el curso pacientemente hasta que los resultados buscados vayan apareciendo.

Que cada uno de ustedes tome ese nivel de control de sus vidas es mi principal deseo para este año que está por comenzar. Después de eso también les deseo la tradicional salud y prosperidad que se mencionan tanto en esta temporada. ¡¡Feliz Año nuevo a todos!!

¡¡Feliz Navidad!!

Photo by Bart LaRue on Unsplashlight heart

Siempre me ha fascinado la celebración de la Navidad y desde muy pequeño recuerdo como esperaba estas fechas con mucha emoción. En aquellos años lo que más esperaba era los regalos de los familiares y la quema de pólvora, ambas costumbres en franco retroceso, la primera debida a la crisis económica crónica de grandes sectores de la sociedad y la segunda debido a que finalmente vamos entendiendo que es peligroso jugar con fuego.

En aquellos años creía que esta era una celebración universal, pero con el tiempo aprendí que en realidad era una celebración solo de los cristianos (un tercio de la población mundial más o menos), y que el cambio de año solo afectaba a los que vivíamos bajo el calendario gregoriano de forma que los chinos lo celebraran en Febrero del 2019, los islámicos en Agosto y la mayor parte de los budistas en Mayo, por dar tres ejemplos de estas excepciones.

Pero ninguno de esos datos, por interesantes y reveladores que sean, disminuyeron mi fascinación por esta temporada, pues la forma nunca me ha interesado tanto como el fondo de las cosas, y el fondo del espíritu navideño es muy agradable, y extremadamente necesario en estos momentos.

Me gusta la historia del nacimiento de Belén y aunque no estoy seguro si en realidad ocurrió, realmente no importa, pues mi celebración de esta noche nacerá en la intimidad de mi corazón tomando la forma de una luz que se deberá expresar después como solidaridad, apoyo, compañía, comprensión, honestidad, rectitud y sinceridad en mi accionar cotidiano.

Es esa luz la que va a alumbrar el camino que debo recorrer durante los próximos 365 días de mi calendario, y es con esa luz que debo ambientar mis relaciones con mi esposa, mis hijos, mis demás familiares, mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis clientes y en general con todos los que tenga contacto.

Esa luz, si es la verdadera, no podrá ser dirigida solo para aquellos que piensen como yo, dejando por fuera a los que han escogido vivir su vida de manera diferente a la mía. Bienvenidos los conservadores y los liberales, los heterosexuales y los homosexuales, los cristianos, los judíos, los islámicos y los ateos. Los que miran el aborto como derecho de la mujer y los que lo miran como asesinato de inocentes. Los blancos, negros, cafés y amarillos. Los ruidosos y los callados, los tímidos y los extrovertidos, los jóvenes y los viejos, los pobres y ricos, los libres y los presos, los llenos de prejuicios y los de mentalidad abierta, los que me estiman y los que me desprecian, los que me ayudaron este año que termina y los que trabajaron abierta y decididamente en mi contra.

A todos sin excepción, mis deseos para que pasen una fiesta navideña en paz y para que los próximos 365 días de su calendario sean de mucho avance en sus respectivos caminos, y que estén llenos de Vida, así, con mayúscula, la de verdad, la que te saca lágrimas, a veces de alegría y a veces de tristeza. Prometo dar la bienvenida a las dos y aprovecharlas al máximo en el 2019. ¡¡Salud!!