fbpx
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on email

¡Mi Esposa tiene canas!

Hoy la vi mientras dormía y noté que varios rayos blancos están creciendo en su cabeza. Noté también que las líneas de expresión se están convirtiendo en arrugas y su piel muestra algunas manchas. 

Ya no es la misma de antes y créanme, sé de lo que hablo, pues la conocí cuando era una niña, me enamoré de ella cuando recién salía de su adolescencia y nos casamos cuando apenas pasábamos los veintes. 

Yo siempre me he considerado una persona inteligente, y para ser tan inteligente como me creo he tomado demasiadas malas decisiones. 

En mis estudios, en mis empleos, en mis aventuras emprendedoras, hay tantas cosas que he hecho mal. 

Cuando escucho a la gente decir que si tuvieran la oportunidad de volver a nacer no harían nada distinto, yo me río porque si me la dieran a mí haría casi todo diferente. 

Hubiera jugado más deportes, hubiera sacado mejores calificaciones, hubiera al menos intentado estudiar en mejores universidades, no hubiera saltado de empleado a emprendedor tan temprano y no hubiera querido hacer crecer mi empresa tan rápidamente como lo hice, hubiera buscado mejores socios, hubiera gastado menos y ahorrado más, hubiera invertido desde muy joven en bolsa de valores y bienes raíces. 

 

Me sigue agarrando la mano cuando caminamos, seguimos escapándonos cada vez que podemos, seguimos soñando juntos y seguimos trabajando juntos, cada uno a su estilo, para alcanzar esos sueños. 

Henry Paz

Ella ha estado ahí, trayendo orden a mi caos, generando pausa y silencio a mi locura, siempre apoyando sin pedir nada, poniendo en pausa su vida cuantas veces sea necesario si eso es lo que más conviene a la familia. 

Aguantar este sabelotodo, a veces gruñón y a veces insoportable, mirando siempre el futuro y muchas veces obviando el presente, soñando en grande y constantemente subestimando los detalles, con poca empatía natural y absolutamente iletrado en las cosas cotidianas. 

Eso es trabajo de diosas o mínimo heroínas.
Veinte años, dos hijos, un perro, siete mudanzas, tres ciudades, dos países, cuatro empleos, tres empresas, tres intervenciones quirúrgicas y una bancarrota después, aquí sigue a mi lado y yo al de ella. 

Me sigue agarrando la mano cuando caminamos, seguimos escapándonos cada vez que podemos, seguimos soñando juntos y seguimos trabajando juntos, cada uno a su estilo, para alcanzar esos sueños. 

¿Les conté que tiene canas y arrugas ahora? ¿Signos de vejez? Puede ser. Para mí son medallas de oro, estrellas de general del ejército, mapas detallados del camino recorrido y un recordatorio indeleble de todo lo que hemos compartido. 

Me encantan, y no las cambiaría ni por 1.2 billones de dólares

Hasta la próxima!

Los invito a visitar mi podcast y si prefieren videos los invito a mi canal de YouTube.

3 thoughts on “¡Mi Esposa tiene canas!”

  1. We spent a lot of time at her home. Maybe so her mother could keep an eye on us. Mrs. Spencer made sure to be around, offering drinks, snacks, chit chat. I noticed that she was fairly young herself. Granted at my age, anyone over 25 was old, but she was probably mid-30s, divorced. If she was a indiction of how Carley would develop, maybe I should wait. Mrs. Spencer had fuller breasts and a nice butt. She appeared to be in great shape for her “advanced” age. I knew she was keeping an eye on me as much as I was on her and her younger daughter. Her eldest, Sharon was away at college at the time. With Mrs. Spencer around we mostly limited ourselves to holding hands and sneaking in a few light kisses. One day Mrs. Spencer caught us by surprise walking in as I’d slid my hand up from Carley’s stomach to rub her right breast through her shirt. She didn’t really need a bra yet, so I could feel her nipple, hard, through her shirt. Just this much contact had me hard also.

    https://sites.google.com/view/JAhjo4cEWeqtqY9O https://sites.google.com/view/3JiMi4yhBfH3uj3S

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Artículos escritos por colaboradores de henrypaz.info

los muertos

Los Muertos

¿Cuándo dejamos de apreciar que el día a día no demanda habilidades espectaculares, pero se necesita constancia y diligencia en hacer a tiempo la multitud de pequeñas tareas que permiten que esta sociedad compleja en la que vivimos funcione?

Read More »
Skip to content