
Cuarenta y diez… ¡por fin!
Hoy llego a los cincuenta años de mi paso por esta vida, Me tomó como cinco décadas esto, no les voy a mentir. Y a

Hoy llego a los cincuenta años de mi paso por esta vida, Me tomó como cinco décadas esto, no les voy a mentir. Y a

Como regalo de boda para mi prima mas joven, busqué en la memoria y en el corazón. Esto fue lo que salió.

Sancho pesa más que el Quijote, al menos en mi mente. Una rima sobre verdades a medias, poder que miente y la unidad que nadie proclama.

Si supiera que vivo mis últimas horas y puedo hacer cualquier cosa, ¿qué pediría? Un recorrido íntimo por los sabores cotidianos, el amor de la familia y las conversaciones pendientes.

Este texto es un saludo a los que rara vez son saludados. Un reconocimiento para los de arriba y los de abajo que, con su trabajo y sus sueños, mantienen el mundo girando.

De la larga lista con que empecé este tramo del camino hace 45 años, solo me quedan tres cosas por lograr…