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Henry Paz

Soy un enamorado de la vida. De la vida real, de esa que te saca lágrimas. Irónico que solo haya llorado tres veces en los últimos 20 años, y las tres coinciden con un nacimiento. Lloré cuando nació mi hijo, lloré cuando nació mi hija y lloré cuando nació un cálculo renal que tuve que expulsar hace más de una década. Tal vez sea por esta escasez de lágrimas que solo envidio a los que lloran por todo. Siempre he creído que ellos viven más intensamente que yo.