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¡Aquí es!

Uno de mis más viejos recuerdos en esta vida es que yo les decía a todos que quería ser presidente de Honduras. Debería haber tenido no más de unos 6 años por esos días cuando mis tías de Copán Ruinas se divertían con mis ocurrencias.

En mis tiempos de Universidad me tiré de cabeza a la política estudiantil, queriendo con todas mis fuerzas mejorar la situación precaria de mi alma mater, estatal, pública, decrépita, pobre y desordenada.

Como profesional joven siempre tuve problemas con los límites y la autoridad. Me dejé crecer el pelo, me puse un arito en la oreja, me hice un tatuaje, me compré una moto, en fin, cualquier cosa que le gritara al mundo que no me lo tomaba muy en serio ni estaba muy preocupado por cumplir con sus normas. Más adelante en mi carrera profesional me aburrí de las estructuras corporativas y me lancé a una aventura emprendedora que me dio una década entera de fuertes emociones, grandes logros y estrepitosos fracasos.

Ahora miro claramente que todos esos eventos eran sólo la manifestación exterior de una búsqueda interna intensa, y todas esas acciones eran solo golpes de cincel que yo le estaba dando, la mayor parte de veces completamente a ciegas, a esta vida que de repente me había caído encima.

Esa era mi forma de expresar mi deseo de encontrar mi espacio, de identificar mi lugar en el mundo, una vez que entendí que ese lugar hay que construirlo, que no te lo dan al nacer, sino que tienes que labrar esta roca, con las herramientas que tengas, hasta que poco a poco se va haciendo un huequito en el que eventualmente encajas.

Esta mañana, 18 de diciembre del 2021, me he despertado y me he dado cuenta de algo: Aquí es. Este es mi huequito, misión cumplida. Aquí donde estoy, estos lugares, estas personas, estos tiempos que estoy viviendo, esto es y no quiero estar en ningún otro lado, en ningún otro momento o con ninguna otra persona.

Claro que faltan aún muchas experiencias. Para alguien que quiere vivir 100 años todavía no pasa ni la mitad de mi vida. Faltan muchos lugares que conocer, falta mucho dinero por hacer, faltan muchos días de salud y estoy seguro de que varios de enfermedad, falta mucho romance con mi esposa y seguramente más de alguna chispa y jalada de pelos, mis hijos apenas están comenzando sus vidas por lo que estoy seguro que por ese lado queda también mucho por ver, personas que hoy quiero mucho van a morir, y otras que voy a querer mucho todavía no nacen, y bien puede ser que la buena muerte me esté esperando a la vuelta de la esquina.

Pero eso es irrelevante, es solo parte del juego de la vida que estoy jugando. Hoy, cuando celebramos 22 años de casados con mi compañera de aventuras digo con confianza, seguridad y satisfacción que aquí es, que ya llegué.

Y gracias a todos ustedes por ser parte de mi sueño, por sumar a la perfección de este momento. 

5 thoughts on “¡Aquí es!”

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